Estás triste porque estás triste
Es psíquico. Es la edad. Es químico.
Anda a ver un psiquiatra o tómate una pastilla,
o abraza a tu pena como a una muñeca tuerta
que necesitas para dormir.
Y bueno, todos los niños son tristes
pero algunos lo superan.
Suma tus dichas. O mejor,
compra un sombrero. Compra un abrigo o una mascota.
Ponte a bailar para olvidar.
Olvidar qué?
Tu tristeza, tu sombra,
lo que sea que te hayan hecho
el día de la fiesta en el jardín
cuando entraste roja de sol
enfadada de azúcar tu boca,
con tu nuevo vestido de cinta
y su mancha de helado
y te dijiste a ti misma en el baño,no soy la niña favorita.
Querida, cuando llega
de pronto el momento
y la luz falla y la niebla irrumpe
y estás atrapada en tu cuerpo abatido
bajo una sábana o un auto ardiendo,
y la llama roja se escapa de ti
e incendia el asfalto junto a tu rostro
o el suelo, o la almohada,
ninguna de nosotras lo es;
o todas lo somos.